TERRORES NOCTURNOS

Muchas madres confunden las pesadilas con terores nocturnos y el otro día hablando con una amiga que es psicóloga infantil,salió el tema y me inspire en lanzar este post y así poder solventar dudas generadas sobre el mismo.

Las pesadillas son una traducción subconsciente de el estrés, la falta de sueño, el cansancio y los cambios de habitación o estancia.Las pesadillas suceden en la fase R.E.M del sueño, es decir, en el momento en el que estamos soñando, la fase activa, ese espacio donde nuestro cerebro evoca recuerdos y es capaz de idear historias que en ocasiones el niño es capaz de recordar al despertar. Las pesadillas son mas comunes en la infancia y van desapareciendo según se va madurando. Sin embargo, los terrores nocturnos, son episodios que suceden durante la fase no R.E.M, en la fase 3 y 4 del sueño, con una duración de uno a diez minutos, cursan con agitación, miedo, confusión y todo lo que normalmente ocurre en las pesadillas con la salvedad de que en este caso, el niño no suele recordar lo sucedido. La AEPED mantiene que son episodios que se dan entre los 3 y los 6 años, sin embargo, otros autores mantienen que pueden comenzar incluso con 18 meses ,lo que si se aconseja, es que si estos episodios se vuelven recurrentes , se consulte con el especialista para hacer un diagnóstico diferencial con crisis epilépticas durante el sueño o con episodios de apnea del sueño. Tanto las pesadillas como los terrores nocturnos son hechos sin importancia, de hecho, los terrores nocturnos suceden en la transición del sueño no R.E.M al sueño R.E.M,y en esa transición que normalmente sucede con suavidad, el niño experimenta miedo, terror incluso llega a sentarse en la cama gritando .El motivo puede ser la hiperactividad del sistema nervioso central, de ahí que el estar muy cansado, el estrés o procesos de enfermedad o fiebre, faciliten su aparición. Algunos consejos si tu niño comienza a sufrirlos: – Reduce el estrés al que este sometido, como hemos dicho antes,puede ser una causa desencadenante. – Favorece la relajación y armonía del niño dentro de su habitación, cuéntale un cuento antes de dormir, dale un masaje o cualquier cosa que se te ocurra para que se relaje. – Pon atención a las horas que duerme el niño, un déficit de descanso también favorece la aparición de los terrores nocturnos. – Pon atención en la calidad del sueño, es decir, a veces podemos dormir 10 horas y levantarnos agotados, lo que se traduce en bostezos durante todo el día, lentitud de pensamiento ,etc ,etc,si notas que puede ser el caso de tu niño, consulta a tu pediatra, puede que haya causas secundarias qe estén contribuyendo a que merme su calidad. – Acostumbra al niño a acostarse a la misma hora siempre. Bueno, pues hasta aquí la pequeña reseña a las pesadillas y los terrores nocturnos, esperamos que os haya gustado y haberos sacado de dudas .Hasta el próximo post!

PROTECCION SOLAR EN EL BEBÉ

bebe en playa

PROTECCION SOLAR EN EL BEBÉ

¡Ya estamos en primavera! Y estos días nos están regalando muchísimo calor y en consecuencia muchos paseítos para celebrarlo, ha durado poco porque hoy ha caído el diluvio universal, pero ya son muchos los papas que nos preguntáis acerca de la crema solar y sus recomendaciones en bebes, por lo que vamos a daros algunos consejillos.

El sol es algo que nos gusta, nos anima a salir mas a la calle, nos pone de buen humor y nos relaja entre otras cosas. El motivo es porque es el precursor de que en nuestro cuerpo se generen sustancias que contribuyen a ello como la producción de neurotransmisores, síntesis de vitamina D y sustancias químicas que facilitan la actividad de las neuronas, pero puede ser nuestro amigo o enemigo según las medidas que tomemos ante Su exposición.

La luz solar desprende vario tipos de radiaciones ultravioletas, las UVC, UVA y UVB.

Los rayos UVC, tienen una longitud de onda corta y amplia capacidad penetrante por lo que aumentan el riesgo de sufrir quemaduras, sin embargo, son retenidos por la capa de ozono.

Los rayos UVA son más penetrantes en la piel y tienen mayor poder cancerígeno por aumentar la posibilidad de generar envejecimiento de piel y melanoma.

Los rayos UVB son los que producen el aumento de temperatura en la piel, su enrojecimiento cuando nos exponemos al sol y penetran en la epidermis estimulando los melanocitos.

Para minimizar los riesgos a la exposición deberíamos tener en cuenta varias cosas:

  • Valora la zona geográfica donde estás, los rayos solares inciden de forma mas penetrante sobre la piel según la altitud a la que nos encontremos, cuanto mas altitud mas penetran, también influye la lluvia o el cielo nublado ya que estos dos fenómenos absorben parte de la radiación y la época del año en la que estemos debido a la diferencia de oblicuidad de los rayos de sol según las estaciones.
  • Cuando nos exponemos al sol, nosotros o nuestros bebés, debemos protegernos con ropa adecuada, tanto para el cuerpo como para la cabeza, preferiblemente clara y de algodón, así como aplicarnos crema protectora si vamos a exponernos sin ropa, teniendo en cuenta que la exposición solar continua no es recomendada ni con crema ni sin crema en los bebés.
  • Hay que respetar los periodos de descanso a la sombra, sobretodo si se trata de un bebé, ya que ellos termo regulan un poquito peor y podemos llevarnos algún susto, así que asegúrate de que si tu bebe quiere jugar, lo hace a la sombra, aplícale la crema solar a pesar de estar bajo la sombrilla y recuerda que las recomendaciones son que pase la mayor parte del tiempo con la piel protegida con ropa amplia que no le ajuste demasiado.
  • Pon atención a la hidratación del niño, puedes darle agua aunque es mejor darle zumos o fruta jugosa por las vitaminas y para recuperar sales que pueda estar perdiendo mediante la transpiración.
  • Invítale a darse un chapuzón con frecuencia, ello contribuirá a que se refresque, a parte de que a la mayoría les encanta.
  • El factor de protección solar es importante, no deberías utilizar menos de 30, en bebes se recomienda crema solar infantil de protección 50+. Según Alejandro Martín, especialista de la clínica RUBER en Madrid y académico de la Agencia española de Dermatología y Venereología (AEDV), un protector del 30 bloquea el 96,7% de los rayos ultravioleta B y uno del 50 bloquea el 98%.
  • Los protectores solares protegen de las radiaciones UVB, pero deberíamos buscar cremas solares que también protejan de las radiaciones UVA, en cualquier farmacia puedes encontrarlas.
  • Si te ha sobrado crema del verano anteriores recomendable que no la utilices esta, ya que las cremas tienen una base grasa que puede contaminarse de tanto utilizarlas y algunos factores que pueden dejar de tener efecto por factores oxidativos.
  • Aplica la crema media hora antes de la exposición solar, preferiblemente si tú o el bebé, no estáis sudando para favorecer la absorción.
  • Utiliza la crema de protección solar aunque este nublado.
  • Si tú o el bebé estáis tomando algún medicamento, consúltanos antes de exponeros al sol o incluso al calor.
  • Recuerda que la protección solar de los ojos también es importante, elige unas gafitas de sol con filtros de radiación
  • Ten en cuenta que las horas de mayor exposición solar son de 11 a 15 de la tarde.
  • Las cremas resistentes al agua conviene renovarlas también, sobretodo si son muy liquidas ya que, las que mejor resisten son las cremas densas.
  • Recuerda que si tu bebe tiene menos de 6 meses no debes exponerle al sol, siempre debe estar a la sombra.
  • Ten en cuenta que solo 10 minutos de exposición solar directa en las horas centrales del día pueden ser motivo suficiente para provocar quemaduras en un neonato.
  • Si a pesar de todas las indicaciones y cuidados que tienes, el niño se quema, acude al medico en ese mismo momento.

El sol nos gusta a todos y es beneficioso para todos los organismos vivos, podemos disfrutar de la playa o de la montaña con nuestro bebé sin necesidad de llevar una maleta a parte para construir una burbuja a su alrededor que le proteja;), solo debemos tener unos conceptos claros, organizarnos para administrar la crema adecuada media hora antes y asegurarnos de hidratarnos e hidratarle adecuadamente.

¡Esperamos que os haya gustado el post y estéis disfrutando de estos días tanto como nosotras! Hasta el próximo post!