El puerperio…

mother feeding her baby in nature outdoors in the park

Hola soy Lucía Moya la matrona que les acompañara en el Blog .

Estoy encantada de  que me hayan dejado colaborar en el proyecto y de compartir este espacio con vosotras!.

Espero escribir sobre temas que os interesen y por supuesto responder a vuestras dudas y preguntas.

Y diréis, ¿esto qué significa? El puerperio es el periodo del postparto, la famosa “cuarentena”. A la mujer, durante este periodo, se le denomina puérpera.

Durante estas seis semanas, el cuerpo de la mujer vuelve a recuperar la forma y función que tenía antes de embarazo.


CAMBIOS FÍSICOS

  • el útero involuciona, es decir, vuelve a su tamaño, peso y posición, y lo hace mediante las contracciones del postparto. En algunas mujeres estas contracciones producen un dolor parecido al de la regla, y se le llaman entuertos. Durante este tiempo, se da un sangrado que se llaman loquios, es como una regla más abundante los primeros días, que debe ir disminuyendo poco a poco, hasta pasar a ser un manchado rosado y luego blanco. Puede durar desde pocos días hasta prácticamente toda la cuarentena.
    • CUIDADOS: Es importante mantener la zona limpia y seca: higiene con la ducha diaria y vuelve a lavar la zona con agua y jabón neutro tras defecar. No se recomienda abusar de la higiene en el periné, porque se puede eliminar la protección natural del cuerpo y favorecer las infecciones. Si necesitas lavarte más veces, hazlo solo con agua.
    • Usa compresas maternales, de las que no llevan plástico, porque la zona necesita transpirar. Puedes encontrarlas en la farmacia y en el supermercado. No uses salvaslips porque llevan plástico, en todo caso los últimos días con los loquios blancos es mucho mejor cambiar la braguita (mejor de algodón) cada vez que lo necesites.
  • Periné: puede estar un poquito más flojo, no te agobies si los primeros días no lo notas tan fuerte e incluso si se te escapa un poco el pis. Cuando se complete el cambio hormonal mejorará por sí solo, y lo ayudaremos después con ejercicios de suelo pélvico.
    • CUIDADOS: los primeros días déjalo descansar o haz ejercicios suaves de Kegel para ir identificando el tono y tu sensibilidad.
    • Ejercicios de Kegel: son ejercicios de contracción del suelo pélvico para mejorar el tono. Pasados unos diez días empieza a hacerlos, en series de 10 varias veces al día. Si tienes dudas, tu matrona te enseñará a hacerlos en la consulta de la primera revisión a los diez días postparto. Aprovecha para hacerlos mientras alimentas a tu bebé, ¡así encontrarás varios momentos cada día!
    • Masaje de periné: igual que se recomienda en el embarazo, es beneficioso en el postparto. Más suave, ya que no se trata de aumentar la elasticidad, si no de recuperarte y aumentar su firmeza y sensibilidad. Ayuda a que percibas los cambios de tu cuerpo, y para ello tu pareja también puede realizarlo. Si has tenido puntos, mejora la cicatrización y la elasticidad de la cicatriz. Fundamental lavar las manos antes del masaje y usar algún aceite lubricante (rosa mosqueta, almendras, ¡incluso de oliva!) ya que, en especial si das lactancia materna, puede haber sequedad vaginal en este periodo.
    • ¡¡¡Importante!!! No hay que realizar ejercicios de impacto para el suelo pélvico hasta que lo tengas trabajado y fuerte. Evita correr, saltar, aeróbic y hacer abdominales clásicos.
    • Una secuencia recomendable sería los primeros días caminar, luego iniciar Kegel e ir aumentando en tiempo y repeticiones. Más adelante, por ejemplo natación. Muy recomendable la gimnasia hipopresiva. ¡Así evitamos lesiones!
  • Se pierde el exceso de líquidos que se tenía durante el embarazo (el volumen de sangre había aumentado), por eso es habitual que los primeros días sudes y orines mucho, aunque los pies pueden permanecer hinchados más tiempo.
    • CUIDADOS: intenta ir al baño siempre que tengas ganas, porque si mantienes la vejiga vacía, sangrarás menos, y tendrás menos riesgo de anemia.
    • Cuida la higiene con una ducha diaria, y si los primeros días necesitas ducharte un par de veces al día también puedes hacerlo.
    • Bebe suficiente líquido, para mantenerte bien hidratada.
  • Hay cambios en la circulación, y por eso aumenta el riesgo de trombosis.

Si tienes hemorroides o varices en piernas o vulva, probablemente notarás que mejoran o incluso desaparecen.

    • CUIDADOS: es importante levantarse de la cama lo antes posible, y caminar siempre que puedas. Durante el día, si estás tumbada o sentada más de una hora, puedes continuar los ejercicios circulatorios que te enseñaron en el embarazo: hacer círculos con los pies, moverlos a un lado y otro, mover las piernas… todo lo que se te ocurra que favorezca la circulación.

Esto te ayudará también a tener los pies menos hinchados.

  • Piel: sobre todo en la zona del abdomen, la piel puede quedarse fláccida y la barriguita blanda. Es fácil decirlo, pero no hay que agobiarse.
    • CUIDADOS: Poco a poco irá disminuyendo, mediante la adaptación del cuerpo, la pérdida gradual de peso, el fortalecimiento de los músculos al caminar, y la lactancia materna ¡que también ayuda en esto!.
    • Intenta ser constante primero con una crema antiestrías y, pasadas las primeras semanas, reafirmante e hidratante.
    • ¡No olvides posponer los ejercicios de impacto para el suelo pélvico hasta tenerlo fuerte y recuperado! La barriguita se recuperará poco a poco, pero el suelo pélvico es el sostén de nuestros órganos para toda la vida.

Hay una excepción en los cambios del cuerpo, ya que las mamas, si la madre desea e inicia la lactancia materna, experimentan su mayor crecimiento y madurez en la vida. ¡Hablaremos más de la lactancia en otros post!

CAMBIOS PSICOLÓGICOS

Pero los cambios no son solo físicos, los cambios psicológicos son igual de importantes. El puerperio es un periodo de adaptación, sobre todo si es tu primer bebé.

  • Melancolía postparto o maternity blues: No todas las mujeres lo padecen, pero muchas sí experimentan miedos: “¿sabré cuidar sola a un bebé en casa?”, “me siento sola”, “lloro y río varias veces a lo largo del día y no sé por qué”, “la gente intenta cuidarme y aconsejarme y a mí me sienta mal”… Todos estos sentimientos se deben a los grandes cambios que se están dando: cambios físicos, cambios hormonales, cambios psicológicos, cambios en tu relación de pareja, cambios familiares, el sentirte madre, cambios sociales… Es habitual sentirte sobrepasada los primeros días pero igual que tu cuerpo se ha preparado para el parto, tu cuerpo y tu mente se han preparado para el postparto. Los primeros días son una locura pero poco a poco se pasan, te vas adaptando casi sin darte cuenta.
    • CUIDADOS: descansa todo lo posible y cuídate: atiende a tu bebé cuando lo necesite y duerme cuando él duerma, no olvides beber suficiente líquido, come sano, dedica tiempo para una ducha diaria (sí, parece algo lógico, ¡pero no todas las mujeres lo encuentran! La mamá también necesita cuidarse y el agua caliente tiene un efecto relajante), sal a pasear todos los días, cuida la postura de tu espalda, delega el trabajo doméstico.
    • No te sientas culpable, estos sentimientos no los creas tú, se deben a todos cambios de los que hemos hablado. Tú puedes manejar esta situación, poco a poco tu bebé y tú os iréis conociendo mejor y todo será más fácil, pide ayuda a las personas de tu entorno para lo que necesites en cada momento.
  • Depresión postparto: Es mucho más raro, pero si te notas muy cansada, sin ganas de hacer nada: ni levantarte de la cama, ni coger, cuidar o alimentar a tu bebé; si tienes pensamientos extraños, si tu familia está preocupada por ti… puedes tener una depresión postparto.
    • CUIDADOS: Es importante ir a un especialista, que te ayudará a superar esta situación. Acude a tu matrona o médico de familia para la derivación al profesional oportuno.
    • Igual que en la melancolía postparto, no te sientas mal, no es culpa tuya, y además, tiene solución.

A estos cambios psicológicos a veces no se les da tanta importancia, o no se habla de ellos, especialmente si el embarazo o parto ha sido difícil, ya que puede ser una experiencia dolorosa para la mujer y familia. En estos casos hay que trabajar para aceptar la experiencia vivida, que hables de ello con las personas que puedan apoyarte y que busques ayuda si lo necesitas.

CAMBIOS SOCIALES

La llegada de un bebé a una familia suele ser un gran acontecimiento, un motivo de alegría y celebración. Tan contentos están familiares y amigos que, a veces, no se dan cuenta de que la mamá ha pasado por un esfuerzo físico muy duro, por un momento emocional muy intenso, y que necesita tiempo y espacio para iniciar el vínculo con su bebé. No se trata de que no quieras familiares que vengan a verte, porque quieres compartir esa alegría y que tu familia conozca a tu hijo, pero sí de organizar las visitas para poder disfrutar de ese momento, sin el agobio que experimentan algunas mamás.

  • Acompañamiento en el postparto: los primeros días necesitarás una persona que te dé sostén, cuidados y acompañamiento.
    • Si tienes pareja, es una oportunidad de iniciar juntos el camino de la crianza, de compartir cuidados, de crear un vínculo junto con vuestro bebé. A veces, la pareja puede sentirse un poco desorientada, la comunicación es la clave para que el camino sea más fácil.
    • Si no tienes pareja, escoge a una persona que sepas que te va a apoyar y respetar, con la que te sientas cómoda.
    • El acompañante también tiene que descansar para poder darte el soporte que necesites. Si tiene que irse a casa a comer, ducharse o traer cosas que necesitéis y no quieres estar sola, llama a una persona que quieras que te acompañe. Si no pides lo que necesitas, la gente no podrá saber cómo acompañarte.
  • Respecto a las visitas, tanto en casa como en el hospital, la cuestión es la organización. Avisa a tus amigos y familiares de que tu bebé ha nacido cuando lo consideres oportuno. Si estás muy cansada puedes esperar unas horas o unos días. Si te encuentras fenomenal y con ganas, ¡llámales y e invítales a que vengan a verte!
    • Suele ser una buena idea que te avisen de cuando pueden ir, para que no se junten muchas personas en la habitación. En estos casos, suele haber mucho ruido, calor y estimulación para el bebé.
    • Si estás amamantando a tu bebé y necesitas intimidad para ponerlo al pecho, dilo abiertamente y pide amablemente que salgan de la habitación durante un rato. No olvides que los cuidados que necesitáis tu bebé y tú es lo más importante.
  • En casa, organiza también las visitas. Ten una agenda a mano, apunta las actividades que tengas como la revisión del postparto con la matrona, el inicio del control del niño sano con el pediatra y enfermera de pediatría, el tiempo para papeleos y trámites… todo lo que se te ocurra, y así podrás organizar mejor las visitas que recibas.
    • Tus visitas son familiares y amigos, gente que te quiere y con la que tienes confianza. Quieren ayudarte y a veces no saben cómo hacerlo: pide que te suban el pan al venir, que te traigan algo de compra, o incluso mejor, un guiso ya hecho para que tú puedas dedicar tu tiempo a la maternidad los primeros días.

Os dejo una publicación que podéis descargar de Internet y en la que podéis profundizar en el maravilloso y a veces difícil mundo del postparto: el libro de la FAME (Federación de Asociaciones de Matronas de España) “Como superar el puerperio y no rendirse en el intento”.

Un saludo y hasta otro post.

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Un comentario en “El puerperio…”

  1. Hola Lucía. El artículo está muy bien! Y me parece muy útil para quien vaya a ser madre en breve. Solo un pero… Ahora que puedo tomar perspectiva (mi bebé tiene 10 meses ya cumplidos) creo firmemente que el puerperio dura muchísimo más que 40 días. Los cambios físicos no acostumbran a resolverse en ese periodo. Mi cicatriz (no de episiotomía sino de desgarro natural) aún está hipersensible, mi barriga va recuperando la forma pero aun está un poco flojilla, justo hace un mes tuve la primera menstruación, y un largo etc… Pero creo que los cambios más complicados de afrontar pueden ser los emocionales: cambios de roles, de prioridades, de intereses, de autoimagen, de necesidades, de la vida social,etc. Más allá de la depresión postparto (yo no la sufrí) hay todo un periodo de adaptación/aceptación del que se habla en pocas ocasiones y que tiene un peso enorme. Eso es lo difícil de verdad… Y falta apoyo e información. Y muchas veces aparece por sorpresa y hay que aprender a SER madre. Hay madres expertas que hablan de un proceso de entre 1 y 3 años. Pero justo cuando quizás empezarías de verdad a hacer este proceso, tienes que dejar el grupo de postparto para ir a trabajar…En el puerperio del que todo el mundo habla, se aprende a HACER de madre… Igualmente, va muy bien en esos 40 días tener a mano artículos cómo este y son de agradecer. Asi que gracias a todos los que os lo curráis!

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