El color de la habitación del bebé

¡Hola de nuevo papis! Hace mucho tiempo ya que no escribía nada y lo cierto es que me he tomado el concepto de vacaciones de verano demasiado en serio, pero ahora con el comienzo del curso escolar! toca volver a la carga!Hace poco, coincidí con una compañera que va a tener un bebé y pude ser testigo del amplio debate que suscita la elección del color de la habitación para el bebé.

Está claro que dependiendo de si es una niña o un niño, la elección del color iba a ser diferente y nos pusimos a leer numerosos artículos de revistas dedicadas a la maternidad que recomendaban siempre lo mismo: colores pastel.

Hasta aquí todo bien, sin embargo, los entendidos en cromoterapia indicaban que pintar una habitación de amarillo podía influir en la concentración y en el desarrollo positivo de las capacidades mentales del bebé, el color rojo o naranja, podía influir en que fuese un niño con mucho carácter y temperamental, el color verde o azul, podía hacer que el niño fuese más tranquilo…y en este punto fue cuando mi compañera entre risas dijo: “pues ahora no se si quiero que mi hijo sea más listo, o más temperamental, más alegre o más tranquilo”.

Lo cierto es que todos hemos sentido alguna sensación al entrar en una habitación de algún color diferente al blanco, hay colores que relajan como los pasteles y otros que excitan o incluso agobian como los colores brillantes, yo misma pinté una habitación de verde puro y al poco tiempo tuve que volver a pintarla de un tono más claro porque sufrí ese” agobio”,jeje,pero una cosa es la cromoterapia y con lo que está relacionada y otra cosa es tomarse ésto como un dogma, es decir, llevarlo hasta el punto en el que la elección del color suponga un estrés añadido a los padres que piensan :”¿estaré eligiendo el color más adecuado para mi hijo?.

La cromoterapia no es una ciencia, por lo que no hay que exagerar con ello ni verse limitado si a ti te apetece pintar la habitación de bermellón y ésta te lo desaconseja. No obstante hay que tener claro que lo que siempre va a estar recomendado es que un bebé recién nacido tenga un ambiente tranquilo y cómodo, es decir, a parte de la correcta equipación y seguridad de su habitación, la estética de esta debería guardar armonía, tanto en formas como en colores, es decir, un color pastel, sea cual sea, rojo, amarillo verde, marrón, azul o rosa siempre va a estar recomendado puesto que lo que se busca es que el entorno no sea estridente.

Siguiendo en esta línea, he podido acceder a algunos estudios sobre este tema y me ha llamado la atención uno realizado por enfermeros especialistas de psiquiatría titulado “Intervención de la enfermera especialista en salud mental para la prevención de los trastornos de sueño por hábitos incorrectos del lactante”, en él, describen intervenciones realizadas en varias sesiones con los padres y en colaboración con la matrona para establecer un ambiente óptimo de descanso y desarrollo en el bebé, a mí me ha parecido simplemente ¡perfecto! Y muy recomendable, os dejo el enlace:

http://www.researchgate.net/profile/Javier_Sanchez_Alfonso/publication/26844466_Intervention_by_the_mental_health_specialist_nurse_for_preventing_sleep_disorders_due_to_incorrect_habits_in_infants/links/5513d4020cf23203199cc569.pdf

Respecto al color de la habitación, este grupo de trabajo recomienda el color rosa o malva pastel, refiere ser el más apaciguante del estado anímico.

Por último, la AEP,ha reconocido también que los colores no solo son importantes a la hora de pintar una habitación sino que el color de los juguetes influye y hay que tenerlo en cuenta en las diferentes etapas del desarrollo del niño, de hecho, afirman que “los juguetes rojos generan dinamismo e incitan al movimiento y, por ello se recomiendan para niños más bien tranquilos con necesidad de actividad”, sin embargo, “los de color azul, favorecen la relajación y ayudan a dormir”.

Dicho esto, como siempre insistimos en la importancia de tener un filtro personal, de leer información y quedarse con lo que es válido para uno mismo, en ningún caso hay que tomarse ni los libros sobre crianza, ni los cientos de consejos anónimos ni los miles de documentos que circulan por la red sobre cómo criar a un hijo, como si fuese la tabla de multiplicar, aquí no hay nada exacto, siempre y cuando no estemos hablando de consejos de seguridad o información científica como vacunación o alimentación,etc,temas donde sabemos que no está nada recomendado experimentar por nuestro lado.

Bueno papis, espero que os haya gustado, supongo que algunos os habréis sentidos identificados con ese estrés que parece producir la elección del color de la habitación, jeje, lo cierto es que al final todas quedan preciosas porque el complemento más importante que llevan es la ilusión por la nueva llegada.

¡Hasta el próximo post!